Discusiones y Discursos sobre el Trabajo y la Ciudad
Discusiones y Discursos sobre el Trabajo y la Ciudad
Por Blanca Rebeca Ramírez Profesora-investigadora en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco
Históricamente, el análisis del trabajo se ha centrado en los mercados laborales explicados a partir de la población ocupada en zonas específicas, priorizando la variable demográfica por encima de la dimensión territorial y asumiendo la dinámica urbana según la zonificación de dichos mercados. Durante el auge del capitalismo industrial en el siglo XX, la atención se concentró en la incorporación de los trabajadores rurales al empleo industrial en los países desarrollados. En contraste, en regiones como América Latina y África, este proceso de transición agrícola-urbana dio lugar a formas particulares de desocupación y subempleo que evidenciaron dinámicas de desarrollo desigual.
Con la crisis de los años ochenta y el advenimiento de la terciarización económica bajo el modelo neoliberal globalizado, emergió con fuerza la informalidad en los países del sur como una estrategia de supervivencia de la población ante el desempleo estructural. Esta condición se define por la inserción particular de los agentes económicos en la normatividad laboral, el sistema tributario y el propio espacio urbano. De este modo, los trabajadores informales operan al margen de la legalidad institucional, recurriendo frecuentemente al uso de la vía pública, parques y accesos al transporte para desarrollar sus actividades de comercio y servicios.
La división territorial tradicional suele asociar la formalidad con las zonas urbanas consolidadas y la irregularidad con las periferias metropolitanas autoconstruidas por sectores marginados o desempleados. No obstante, esta vinculación dual es difusa e intercambiable, dado que existen establecimientos informales en áreas centrales, así como asentamientos periféricos surgidos de la informalidad que con el tiempo se regularizan y consolidan como colonias integradas a la estructura urbana formal.
En el escenario neoliberal contemporáneo, han surgido nuevas dinámicas que amplían el concepto de informalidad, impulsadas por los adelantos tecnológicos y la flexibilización de los horarios, contratos y salarios que desprotegen al trabajador. A partir de la pandemia iniciada en 2019, estas tendencias de precarización se profundizaron y extendieron hacia sectores profesionales y técnicos que antes se consideraban estables, modificando tanto los ingresos como los patrones de la vida cotidiana de la población urbana.
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